1.-Conducir subidita de alcohol y tener la mala suerte que te pille la Guardia Civil. Coste: 200 euros y unos cuantos puntos en el carné.
2.- Que la tele esté allí para grabarlo todo, y que encima te de por hablar. Coste: sobre todo para tu reputación.
3.- Convertirte en la estrella de la Red gracias a un vídeo en YouTube. Es gratis.
4.- Agrandar lo sucedido y mutar en fenómeno de masas gracias a un correo inoportuno (“Porq a mi de mentirosa, guarra, golfa, puta y comepollas NO ME PONEN, porque en realidad NO SOY ASI”). No tiene precio.
Si les pasa, no piquen. Cuando la maquinaria viral empieza a funcionar no hay carta, por muy intimidatoria que sea, que pueda pararla.
16 de Abril, 2007 por Ícaro y Pablo
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