Por extraño que parezca, no es tan diferente como ser reportero en el mundo real. No hay diferencia con otras oficinas de Reuters que abren en alguna parte del mundo que tiene una economía pujante y en la que no estábamos presentes. Se cumplen las leyes de la oferta y la demanda, la gente abre negocios y recibe un pago por bienes y servicios. Una vez que te acostumbras, se convierte en algo parecido al trabajo que he estado haciendo durante años.
El que habla es Adam Pasick, a partir de ahora Adam Reuters, en su nueva corresponsalía: Second Life. La mayor agencia de noticias del mundo ha abierto una nueva oficina por primera vez en un mundo virtual: un videojuego en el que conviven centenares de miles de personas.
A partir de ahora los participantes de Second Life (unos 900.000) estarán informados de la actualidad financiera, cultural y social de su mundo de ocio a través de un nuevo dispositivo móvil con el que podrán cargar a su avatar virtual y recibir titulares. Los reporteros de Reuters pondrán a disposición de los ciudadanos del juego historias de su entorno virtual, pero también se podrán consultar noticias del mundo ‘offline’ abriendo así un canal de comunicación entre ambas esferas: el juego y la realidad.
Reuters se suma así a una lista de empresas como Toyota, Cnet, Sun, Adidas o American Apparel que han abierto un nuevo área de negocio dentro de este tipo de videojuegos de ‘vida virtual’. Si en ellos se mueve dinero y se relacionan individuos es normal que las estructuras del comercio tradicional se muevan hasta los píxeles: el siguiente paso sólo consolida la estructura social: un conjunto de personas que conviven acaban por generar noticias, Reuters será ahora la primera en contarlas desde dentro.