Internet ha alterado la manera en la que los seres humanos se relacionan. El correo electrónico, los “˜blogs”™, la mensajería instantánea y muchas otras fórmulas de interacción han abierto un universo nuevo de intercambio entre personas.
Quizá una de las actividades que ha descubierto un horizonte más interesante son los MMO, los juegos en red. Una alternativa de ocio que congrega a millones de usuarios cada día que trasladan a estos decorados virtuales las mimas emociones que comparten en el mundo “˜offline”™.
Según este estudio (al que hemos llegado desde MeFi), la mayoría de los jugadores reconoce que ha flirteado con otras personas durante las partidas, lo afirman el 80% de ellas y el 60% de ellos. El 50% de las jugadoras (y el 22% de los jugadores) han desarrollado “sentimientos románticos” hacia otros compañeros y, finalmente, casi un tercio de las mujeres (y sólo un 8% de los varones) han traspasado la pantalla y han llevado su relación al mundo físico. Así, la Red se consolida como un nuevo medio de establecer y alimentar emociones gracias a medios de interacción cada vez más sofisticados y “˜humanos”™.
Falta decir qué porcentaje de esas relaciones que han traspasado la barrera del mundo físico han fracasado estrepitosamente… pues el anonimato que ofrece Internet hace que cada uno cree un personaje acorde con la situación, que, muchísimas veces, dista enormemente de su verdadera personalidad.
Además, parece que estamos olvidando lo importante que es la “química” en una relación.
En fin, que yo creo que esto de iniciar las relaciones por Internet sin un contacto físico previo o, al menos, casi inmediato, es una muy mala cosa, y que suele acabar en fiasco (y así ha sucedido a amigos que conozco).