El resultado que nos ofrece un buscador no suele ser la conclusión de un proceso demasiado inteligente. La combinación de algoritmos suele conjugar elementos que no tienen mucho que ver con la racionalidad: la redundancia, la cantidad, la repetición son factores decisivos para que un motor nos de lo que consideramos que es una respuesta acertada.
En el futuro que se nos avecina uno de los caminos más importantes que tenemos que recorrer versa precisamente sobre la necesidad de mejorar la manera en la que ‘buscamos’ y hacerla más adaptada al usuario y menos al mejor resultado probable. En esta carrera andan embarcados los mayores actores de la Red y Microsoft ha presentado en sus oficinas de Redmond algunas de las alternativas en las que trabaja para implementar esta relación entre los usuarios y la información. Una de las propuestas más interesantes del gigante se basa en la experiencia de uso: una herramienta de búsqueda personalizada que criba los resultados posibles en función del usuario.
El motor no actúa entonces como un mecanismo ciego a su audiencia sino que evalúa la respuesta a ofrecer manejando más variables: el historial del usuario, la información que comparte de su propio disco duro, su registro de anteriores búsquedas… conjugando así un nuevo sistema de relevancia absolutamente intransferible a cada usuario.
Esta vía de estudio no es la única en la que trabaja la Industria, pero si nos deja atisbar la necesidad que tienen en Microsoft de implicar al usuario en el método de afinación de los resultados de búsqueda
Aun nos quieren espiar mas???? bravo!!