Seis mil dólares piden ya en eBay por una entrada para la final del Mundial. A finales de mayo quedaban aún entradas por vender, y será mejor recurrir a la vía oficial que a la reventa o a la falsificación. Las boletos están equipados con etiquetas de radiofrecuencia y medidas tradicionales contra la piratería de entradas. Así que habrá que buscar formas de seguir el acontecimiento deportivo desde casa. Varios servicios online ofrecerán partidos a través de Internet, pero sólo serán accesibles desde determinadas zonas o por suscripción, como en el caso de la ESPN en EE UU o la BBC en Reino Unido. La emisión de la cadena pública británica a través de Internet tiene preocupados a los responsables de las redes corporativas en ese país, pues temen que todos los empleados se pongan a ver fútbol a través de Internet cuando juegue su selección y con ello consuman demasiado ancho de banda. Quienes no están preocupados son los operadores de móviles, que esperan que los aficionados que se van a desplazar a Alemania gasten 36,5 millones de euros en llamadas. A quienes no vamos a poder darnos el gustazo de telefonear a los amigos para presumir del viaje, nos queda disfrutar con la publicidad futbolera e instalar en Firefox la extensión FootieFox (que canta los goles según se producen) y jugar a las apuestas con una herramienta muy 2.0, Fo.reca.st. Según las predicciones realizadas por los usuarios de este servicio, el campeón será Brasil y España está entre los ocho mejores. La inteligencia colectiva nos sitúa, de nuevo, en cuartos. Menos da una piedra.