Ustedes a lo mejor no se acuerdan, pero hará unos siete años asistimos al nacimiento de un cacharro que iba a cambiar la forma en la que vivíamos y que se anunciaba como la mayor ruptura tecnológica en décadas. Si hombre, el Segway, ese chisme que sale a veces en la tele y que triunfa en la Campus Party. Efectivamente, el patinete ese de dos ruedas que vale un dineral absurdo y que nadie que usted conozca tiene.
Pues resulta que no hay nada como la escalada de precios del petróleo para que este vehículo (¿esto es realmente un vehículo?) tenga una oportunidad de negocio. Dice la compañía (y lo cita el WSJ) que su perspectiva de crecimiento para esta temporada es vender un 50% más de patinetes que el año pasado gracias, sobre todo, al precio absurdo de la gasolina.
Lo estoy viendo, un montón de gente dejando el coche en casa y bajando por la A-6 hasta la Castellana en dos ruedas… Enfin, este artilugio no revolucionó nada cuando salió, quizá ahora vendan alguno más gracias al cartel del petróleo.
Grande, raro y lento… Para darte una vuelta con tus amigos freaks por NY, guay!, para darte un paseo por la Campus, guay!!!… para ir por la castellana haciendo el ridículo, prefiero un patinete tradicional
Aquí en Viena se utiliza bastante por los turistas. Debe de haber alguna empresa que los alquila por los días de estancia y la gente se desplaza con ellos por los carriles bici del distrito 1. Quizá sean una buena solución para eso: todos los trayectos que deberíamos hacer en bicicleta o andando y que hacemos con el coche (la primera persona del plural es sólo solidaria en este caso).
Un saludo,