La enorme nube 2.0 ha crecido aupada por los usuarios, que son los que hacen uso de un servicio, lo encumbran, atraen inversiones para sus fundadores, pero también lo abandonan. Las modas son así de crueles y en el universo digital la fidelidad dura apenas un santiamén. Casi nadie recurre hoy a Altavista que sucumbió a la facilidad y la frescura de Google, lo mismo le pasa a SlashDot frente a Digg.
En este nuevo horizonte de herramientas participativas, la fidelidad (el éxito) tiene muchas maneras de medirse y quizá el número de usuarios no es la más fiable. Con estos nuevos servicios que exigen del internauta una implicación activa, lo más importante es seguramente el tiempo que pasemos en la herramienta. Cojamos el ejemplo de Xanga, era la comunidad más poderosa hace apenas un año y sus seguidores pasaban 1 hora 398 minutos conectados a sus servicios. Según el último estudio de NielsenNetRatings, el uso medio ha caído hasta los 11 minutos.
Friendster, otro de los clásicos, congregaba a sus seguidores durante casi dos horas en octubre de 2003, alcanzó las 3 horas en febrero de este año (en medio de rumores de compra) pero se ha derrumbado hasta unos escasos siete minutos este mes.
Siguiendo esta dinámica, es interesante observar los datos de MySpace, que cuenta con 124 millones de perfiles y es el gran referente de la actual nube de Internet. El año pasado sus usuarios gastaban 2 horas 25 minutos frente a la pantalla. Ahora esta cifra ha bajado hasta las dos horas peladas. ¿Quién ha recogido todo este tiempo? FaceBook sigue subiendo y ahora consolida algo más de una hora de uso.
En un artículo en el WashingtonPost un par de adolescentes ofrecen las claves de este pequeño movimiento: “Creo que definitivamente se van hacia abajo, muchos de mis colegas se han pasado a FaceBook” dice Jackie Birnbaum mientras que E.J. Kim apunta que, si bien antes pasaba horas arreglando su MySpace, poniéndole fotos y animaciones, ahora ha dejado de hacerlo ya que “ha crecido”. En el artículo se apuntan más posibilidades: en MySpace están permanentemente vigilados por sus padres y profesores y han perdido intimidad.
Obviamente esto no es ni el principio de una tendencia, en MySpace se siguen abriendo unos 320.000 perfiles diarios. Pero empieza a haber competencia: entre los diez sitios favoritos de los jóvenes, aparecen varios que ni tan siquiera existían hace un año. ¿Quien será el siguiente?