Un político en campaña es un animal imprevisible rodeado de asesores dinamiteros cuya única codicia son un par de minutos de ‘prime time’. Así, esta piara de ocurrentes se asa los sesos buscando esa idea genial que asegure al menos una portada en medios digitales. La moda de las últimas campañas es “hacer algo con Internet” y en estas cuatro palabras caben los atropellos más demenciales. La última modita es aparecer en Second Life y hasta Gaspar Llamazares se ha buscado un avatar rumboso para reinventar las matemáticas y asegurar eso de que 90 personas en el metaverso son como 10.000 en el mundo real (toda una estupidez, seamos honestos).
Afortunadamente en Estados Unidos los equipos de campaña se están empeñando en otros aspectos: cuidar la comunidad y fomentar la participación para generar la sensación pública de que “la ciudadanía” les importa de cara a las primarias. Pero no todas las ideas son brillantes.
Verán, la senadora Hillary Clinton lleva toda su precampaña haciendo guiños a Internet y ahora ha lanzado una propuesta un tanto perturbadora. Si pasan por su web verán que la demócrata que quiere volver a la Casa Blanca está buscando canción para su campaña. ¿Y qué se la ha ocurrido? Que la escojas tú. Como suena: han abierto una encuesta con diez temazos y dejan a sus seguidores votar por la mejor. De entre las ideas para implicar a la comunidad esta es sin duda de las más divertidas y además tiene corolario: la senadora ha prometido que no cantará el tema elegido…. a no ser que gane las elecciones.