Más de un fetichista de la manzana sintió algo a medio camino entre la excitación y el orgullo cuando vieron por primera vez en la televisión española un anuncio de Apple. Se trata de la publicidad del iPhone 3G. Bonita, limpia, cuidada, explicativa y con una pegadiza canción de fondo. Ahora bien, no sabemos si por fardar de tener una gran máquina entre manos o si por aprovechar los 30 segundos de anuncio, fallan los tiempos. La cruda realidad no es tan grata…
Y es que esos mismos fetichistas maqueros son capaces de lo peor si se enfadan con su marca favorita. ¿La gran ventaja? Dentro de unos meses, Steve Jobs subirá a un escenario, demostrará que la tecnología puede ser hermosa y entonces, todos habrán olvidado que en realidad, el iPhone 3G no es tan rápido como lo pintan.
vaya, pues si que hay diferencia de velocidad… lo que hacen con tal de ganar solo unos pocos de millones de dolares… asih!
Vaya, han descubierto que la publicidad es mentirosa… menuda novedad :)