¿Qué es la nictofobia?

Publicado el
Qué es la nictofobia

La nictofobia, también conocida como fobia a la oscuridad, se produce debido a aquellos riesgos que no es posible ver pero que se creen existen dentro del mismo espacio en el que está la persona que la padece. Es una fobia que además, podría llegar a impedir no sólo la capacidad de reaccionar, sino también de pedir ayuda.

¿Quién suele sufrir de nictofobia?

La misma es considerada como normal en niños que tienen entre 2 y 7 años de edad dado que lo habitual suele ser que desaparezca a medida que van creciendo.

Sin embargo, cuando este temor a la oscuridad se mantiene a pesar del paso de los años, lo más conveniente según los expertos es acudir a un psicoterapeuta con el fin de intentar superar la nictofobia.

Cabe destacar que mientras las personas que no padecen esta fobia suelen tener miedo simplemente a la oscuridad, aquellas que presentan nictofobia se caracterizan por tener un miedo excesivo a lo que puede haber en la oscuridad.

Es posible que dicho temor se hubiese desarrollado durante su niñez y se mantenga al llegar incluso a la edad adulta. Hay que mencionar que dicha fobia también puede aparecer cuando las personas creen que se encuentran en peligro.

¿Qué es la nictofobia?

La nictofobia se trata, básicamente, del temor que se tiene a la oscuridad, y suele estar caracterizada por que aquellos individuos que la padecen suelen sufrir de insomnio, además, no todo el que presenta esta fobia suele ser capaz de hablar acerca de ella debido, a que en la mayoría de los casos, consideran que el resto de las personas se burlarán de ellos o porque el simple hecho de hablarlo les causa un mayor temor.

Y es que podría definirse como un trastorno de ansiedad, concretamente, en una clase de fobia, la cual como ya hemos mencionado, está caracterizada por un irracional temor hacia la oscuridad o la noche, que se genera como consecuencia de una errónea y distorsionada percepción anticipada sobre los peligros que pueden existir en la oscuridad, no solo dentro de ambientes abiertos como calles, bosques, parque etc., sino también en espacios cerrados como podrían ser los dormitorios, parkings, edificios desconocidos e incluso el propio hogar, entre otros.

Es preciso decir igualmente que la fobia es un trastorno que destaca a causa de la presencia de un nivel de ansiedad clínicamente importante como resultado de la exposición ante determinados objetos o situaciones.

Síntomas

El miedo y/o ansiedad producidos al enfrentarse a la oscuridad, se caracteriza por ser totalmente desmedido y desproporcional, razón por la cual las personas que presentan nictofobia no tienen la capacidad de explicar de manera racional el temor que sienten.

De igual forma, destaca por suponer un problema que, por lo general, puede llegar a incapacitar a la persona que lo padece, dado que en la mayoría de los casos la ansiedad termina por generar una necesidad automática de evitar aquella situación que causa miedo.

De manera que cuando alguien que padece nictofobia se expone directamente a la situación que le causa miedo y no trata de evitarla, acabará presentando una respuesta de temor, ansiedad y/o una crisis de angustia de manera inmediata.

Ese es el motivo por el cual los nictofobicos suelen evitar, de forma sistemática, cualquier posible situación donde no exista ningún tipo de luz o espacios que se encuentren demasiado oscuros, con el propósito de mantener su ansiedad controlada.

No obstante, en el momento en que cae la noche, tanto la oscuridad como las situaciones donde no hay luz resultan casi inevitables, lo que causa que las personas con nictofobia terminen presentando estados de ansiedad con bastante frecuencia.

Asimismo, hay que mencionar que entre los principales síntomas o signos que podría presentar una persona con nictofobia, se encuentran los siguientes:

  • Temor intenso e irracional hacia la oscuridad.
  • Inconvenientes para dormir e insomnio a lo largo de la noche.
  • Angustia cuando se despierta dentro de un espacio sin luz.
  • Problemas para respirar, sudoración y/o mareos al encontrarse a oscuras.
  • Ansiedad y/o crisis de ansiedad al enfrentarse a situaciones de oscuridad.
  • Rechazo a abandonar el hogar cuando llega la noche.

Causas de la nictofobia 

De acuerdo con los especialistas, la nictofobia se desarrolla como consecuencia de la presencia de ciertas clases de desorden y/o ansiedades causadas como resultado de alguna separación, lo que quiere decir que, en cualquier momento, independientemente del cambio que pueda experimentar una persona, existe la posibilidad de desarrollar este tipo de fobia, bien sea por causa de separaciones o algún otro trauma.

Y es que sin importar lo normales que puedan parecer, dichos cambios podrían terminar provocando esta enfermedad, lo cual en algunas ocasiones puede ser realmente peligroso debido a que quienes la padecen suelen tener ataques de pánico al estar en espacios solos y oscuros.

Causas de la nictofobia

Igualmente, esta fobia puede ser causada por pesadillas terroríficas y/o por hechos negativos que podrían tener lugar durante la noche, ya que suelen vincularlos a la oscuridad. Las películas suelen influir bastante en nuestras pesadillas, además de seres del folclore clásico como drácula o frankestein, los cuales influyen en nuestro pensamiento cultural.

Además, los niños que se encuentran cerca de personas que presenten esta fobia también suelen ser propensos a desarrollarla, dado que adoptan las ideas que tiene la persona con dicho problema.

Cómo tratar la enfermedad

La nictofobia normalmente se cura por sí misma, por lo que muchos especialistas aconsejan no recibir tratamiento terapéutico, sino tranquilizar a quien la presenta y hacerle sentirse seguro.

No obstante, en los casos más severos, el tratamiento indicado por los profesionales incluye lo siguiente:

  • Medicación
  • Hipnosis
  • Terapia de conversación
  • Ejercicios de respiración
  • Psicoterapia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *