El destino es así, juguetón. Cojan a un delincuente juvenil, Tamien Bain por ejemplo. Un chaval que con 14 años entró a punta de pistola en un McDonalds para robar el local después de mantener retenidos a sus clientes pero al que el atraco le salió mal. Métanlo en la cárcel. Algo así como 12 años a la sombra después de ser juzgado como un adulto. Ahora saquen del trullo al angelito y pregúntenle si le siguen gustando los BigMacs. La respuesta es que si.
Ahí donde lo ven, Tamien Bain lleva camino de convertirse en la estrella del año para McDonalds. Las luminarias del marketing de la cadena de comida rápida idearon un concurso para relanzar la imagen de la marca y, ya de paso, buscar un nuevo jingle (una cancioncita) para su hamburguesa estrella.
¿Algo innovador? No, no hace falta. Mejor un concurso en MySpace. Y así recibieron un montón de temas de entre los cuales un jurado de expertos escogió las cinco canciones que se someterían al juicio popular para escoger el nuevo ritmo del BigMac.
Efectivamente, entre los cinco elegidos está nuestro amigo Tamien Bain, que ha aprovechado su paso por la sombra para convertirse en una incipiente estrella del hip hop. Ustedes lo saben tan bien como yo: Bain va a arrasar en las votaciones. ¿Se les ocurre mejor forma de redención?
(Eso si, el jingle es un asco)