El gobierno británico ha decidido podar su enorme red de páginas web. Ahora mismo la Administración de Blair se reparte por 951 sitios diferentes que crean, obviamente, una malla caótica y desordenada. El plan contempla el cierre de más de 550 de estas páginas y la revisión de otras 200. En principio sólo 26 páginas sobrevivirán seguro a esta reestructuración que busca facilitar el acceso a la Administración de los ciudadanos.
Por ahora 90 ya han desaparecido y se espera lograr así un ahorro global de más de 13 millones de euros. La idea principal es canalizar el acceso de a la información oficial, las gestiones con el Estado y las consultas públicas a través de dos únicos sitios y evitar así lo que ha ocurrido en muchos países: la explosión de Internet (y las modas) provocaron una multiplicación absurda de páginas ‘oficiales’ que han generado lo contrario de lo esperado. Acceder a la información pública y tratar con la Administración es una tarea bastante difícil cuando cualquier estamento oficial quiere tener su propio dominio.
Así, con dos canales principales de interacción y una malla de un par de docenas de páginas, seguro que el gobierno del Reino Unido consigue reducir el ruido, escuchar con más claridad a sus ciudadanos y mejorar las relaciones entre ambos.