Mire a su alrededor, busque a un adolescente y ahora eche un ojo a su pantalla de ordenador. Compárela con la suya: efectivamente usted usa su cliente de correo mientras que el púber tiene media docena de ventanas de mensajería instantánea abiertas a la vez.
No es fácil deducir que los más jóvenes usan mucho más que sus mayores este tipo de canales de comunicación pero los de AOL querían confirmarlo y han hecho uno de esos estudios estadísticos perfectamente prescindibles sobre usos de la Red en los que los titulares son obvios pero que siempre nos regalan alguna píldora.
Permítanme saltarme los lugares comunes que ustedes ya se temen para ir directamente a dos datos de esos que confirman el abismo generacional entre un chaval y su padre: según esta encuesta un quinto de los adolescentes ha usado los sistemas de mensajería para proponer o aceptar una cita. Si esto ya les parece sofisticado anímense con la siguiente línea: un 16% de los jóvenes ha recurrido al Messenger para ponerle punto final a una relación amorosa.
Por cierto, mayores y pequeños tienen algo en común; a la hora de compartir noticias de cierto calado (o gravedad) ambos grupos de edad recurren al teléfono como medio de interacción.
Así que a sabe, si va a comentarle algo a su sobrinito no le mande un correo, abra una ventana de GTalk. Pero recuerde que si va a informarle de que se ha quedado sin aguinaldo este año, llámele al móvil.