
Hace unas horas un avión ha sufrido un accidente en el aeropuerto de Denver. Nada grave, 38 heridos leves, mucho humo y un twittero a bordo del aparato. Afortunadamente no hay que lamentar ningún daño importante, si exceptuamos que el pobre Mike Wilson se ha dejado las gafas a bordo y además le han tenido un montón de horas sin tomar nada tras el suceso. Si van a coger un vuelo y ven a Mike, cojan otro avión. Lleva dos accidentes aéreos.