Usted se mueve en coche, que es toda una vulgaridad. Mire, por ejemplo, a Larry Page y Sergey Brin, fundadores de Google, que se desplazan por el mundo en avión, concretamente en un lujoso (y amplio) Boeing 767 con el que viajan, qué sé yo, incluso a Sevilla.
Pero claro, tener un medio de locomoción de ese calibre, provoca pequeñas molestias cotidianas como el evidente engorro de aparcar el bicho volante cerca del trabajo. Y aquí es donde tener dinero se convierte en una ventaja: según informa el SFGate los dos popes de Google han llegado a un acuerdo con la NASA para poder dejar su avión en los hangares que la agencia espacial tiene en las cercanías de Mountain View, sede del buscador.
El arreglo, poco más o menos que el alquiler de una plaza de aparcamiento cerca del despacho, se pone un poco caro: 1,3 millones de dólares al año a cambio de poder dejar el Boeing en un espacio hasta hoy vetado a los aparatos civiles.
Page y Brin, además, permitirán a la NASA que coloque toda suerte de cacharritos en su avión para cooperar en las investigaciones de la agencia. Así que ya saben, cuando lleguen al trabajo y no tengan un rinconcito miserable en el que dejar su coche recuerden que hay otros que han tenido que aflojar más de un millón de dólares para poder llegar en hora a fichar.