Las revueltas violentas que sacudieron Sydney hace unos diez días se han cobrado un detenido peculiar. Un hombre de 33 años ha sido acusado de incitar a la violencia racista mediante el envío masivo de SMS. En los mensajes el acusado convocaba a seguir atacando a grupos de inmigrantes en un par de playas de la ciudad.
Las operadoras telefónicas están colaborando con la Policía australiana para seguir el rastro de este tipo de SMS y no se descartan más detenciones de este tipo en los próximos días. El detenido se enfrenta a una pena máxima de 3 años de cárcel.
22 de Diciembre, 2005 por Ícaro Moyano Díaz
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