Si no fuese suficiente con el bochornoso retraso de la PS3, ahora Sony ha decidido arruinar un poco más su imagen entre la comunidad de jugones empujando al cierre a Lik Sang, una de las mayores tiendas online de consolas y videojuegos.
El gigante japonés ya se enfureció bastante cuando este web trajo hasta Europa las primeras PSPs saltándose las fechas de lanzamiento oficiales y ahora les ha acosado hasta obligarles a echar el cierre. La presión financiera que supone enfrentarse en un tribunal con un coloso de este tamaño ha pesado demasiado y Lik Sang ha preferido rendirse para evitar facturas impagables.
Lo más curioso del asunto es que Sony defiende así un modelo comercial cada vez más insostenible. A día de hoy es imposible gestionar mercados estancos e impermeables a la importación y así lo han constatado marcas como Microsoft o Nintendo que apuestan por los lanzamientos simultáneos para evitar este tipo de situaciones sonrojantes. En el mundo de los videojuegos la importación ha sido moneda corriente durante años y Sony va a tener muy difícil ponerle coto: puede haber logrado cerrar Lik Sang, pero saldrán páginas similares que se aprovecharan del error estratégico de Sony con su PS3.
La imagen de Sony en cambio tendrá peor remedio, a fin de cuentas está criminalizando a clientes que compraron de forma perfectamente legal sus máquinas, lo único que hicieron fue escoger libremente el intermediario.