Ser europeo es poco más que una desgracia. Pagamos casi toda la electrónica más cara que en el resto del mundo (gracias a la ficticia paridad dólar / euro), la mayoría de los cacharros nos llegan o no nos llegan y, en el caso de las videoconsolas, solemos ver los lanzamientos en la distancia antes de poder ponerle las manos encima a las máquinas.
Pero si hay una empresa especializada en maltratar a los continentales es Sony. Tras la bochornosa llegada de la PlayStation 3 (mucho más cara que en el resto del mundo y mucho más tarde) parece que nos toca seguir padeciendo los errores de la compañía nipona.
Hace apenas unos días, durante el pasado e3, Sony anunció dos novedades importantes para intentar remontar el vuelo de su consola: la salida de la versión con disco duro de 80 gigas y una considerable reducción de precio de 100 dólares. ¿Tentador verdad? Pues vayan olvidándose, esta reducción de precio de la PS3 no llegará a Europa. Los clientes europeos de Sony nos tendremos que conformar con nuevos packs que incluyen dos mandos y dos juegos al mismo precio de siempre (tremendo).
En fin, una vez más Sony se mete un tiro en el pie.
Bueno, cuando decís “el resto del mundo” evidentemente dejás de lado a Argentina, donde la la electrónica es mucho más cara que en Europa y llega poco y nada de los productos.
Por ejemplo, hace un año compré un PSP en Los Angeles. Como pensé que iba a conseguir accesorios en Argentina no adquirí nada más. Cuando volví a mi país, con suerte podía encontrar la PSP en los locales, ni hablemos de accesorios extras.
No sé por qué tanta queja, al final sumando el precio de los dos juegos y los dos mandos la PS3 nos saldrá mejor de precio aquí que en Estados Unidos, otra cosa es que no os interesan esos juegos, pero la suma de las partes saldría mucho más cara que el conjunto.