Lo de la identidad en Internet todavía tenemos que pulirlo un poco más. Ya que si yo me llamo como me llamo ¿debería tener control sobre mis dominios verdad? Pues no, depende de la fe del usurpador.
Y así, por una cuestión de interpretación moral, se ha quedado Bill Clinton sin varios dominios relativos a su nombre ya que el tipo que los registró (y los tiene redireccionados a páginas republicanas) “no actuó de mala fe”.
03 de Junio, 2009 por Ícaro Moyano Díaz
1 comentario
La fe es eso que determina si un profe está ausente o no, ¿cierto?