No hay duda alguna, el mito de la eterna juventud es maligno. La fantasía de la mocedad es una dictadura de la que hay que escapar. Revisen y verán: los medios están siempre destacando la lozanía de tal emprendedor, la bisoñez de tal otro personaje.
Y claro, tanta pasión por la adolescencia tiene sus víctimas: quien más quien menos se quita años para parecer más nubil y ocupar esos ránkings de los más púberes y exitosos. ¿No me creen? Pues pasen por aquí y vean como Tom, su amigo Tom, ha sucumbido a esta debilidad y se ha retocado la identidad en su propio MySpace. Si señores, Anderson, fundador de la cosa, tiene 36 años y no 32 como luce en su perfil.
Efectivamente, no se trata de la primera persona que se acomoda el calendario en Internet, pero no me digan que no tiene su guasa que al padre de la criatura le pillen en un renuncio tan tontorrón.
Le entran ganas a uno de desconfiar, esto de que el primer amigo que te echas en MySpace te mienta así de buenas a primeras es toda una decepción. Enfin, quedan apenas unos días para que Tom sople las velitas. No dejen de felicitarle por sus 37 otoños, seguro que agradece muestras de apoyo en este momento tan vergonzante.
jijiji