
La traducción es una labor compleja, artesanal, casi torturante. Devolver a un texto cada uno de sus matices al trasladarlo a otro idioma es una tarea casi siempre fallida. Se traducen las palabras, traducir los ánimos, las sensaciones, el ritmo o el sabor de las palabras es una tarea frustrante.
Y luego están las máquinas, que dicen que traducen, pero normalmente se columpian. Los traductores automáticos (a los que todos hemos recurrido) aciertan por pura fuerza bruta, pero en algunos casos nos regalan unas barbaridades sonrojantes. Gawker ha dado con la que desde hoy es mi ‘traducción absurda’ favorita. Si recurren ustedes al traductor de Google intentando dar con la versión en español de ‘Heath Ledger is dead’, la máquina le devolverá una frase que no tiene nada que ver. Concretamente ‘Tom Cruise está muerto’. ¿Tremendo verdad? Ya saben, Heath Ledger en español se dice Tom Cruise.
Hace unas semana leí lo mismo pero con “Wii”. La traducción era “PlayStation” :)
Google lleva un tiempo probando un sistema de traducción basado en parte en las traducciones que envían los usuarios. No afina mucho, pero a priori no es mala idea.
Mientras no haya ese superprograma que traduzca de verdad y nosotros no aprendamos idiomas, los traductores tendrán trabajo.
¿Es esta la razón de la poca inlfuencia de blogger españoles y latinoamricanos en español fuera de su ámbito?