Uno de los factores de expansión de Internet ha sido la consolidación de que “las cosas son gratis” cuando esto no es del todo cierto (o no lo es siempre). Y la situación actual, derivada de las redes de intercambio, pero también de servicios dospuntocero como lastfm o YouTube pasa por una refundación de la industria del ocio: vender el producto es ahora casi imposible y hay que buscar otras fórmulas de negocio. Cobrar por música, por ejemplo, es una quimera de la que sólo saca algún rédito iTunes y todavía queda por saber que pasará con contenidos como las series de televisión o las películas, que disfrutan ahora de una enorme difusión pero de muy poco rendimiento financiero.
Otro sector acosado por “la sensación gratis” es el porno, un segmento de la industria del entretenimiento sometido además a presiones más acuciantes. Al empuje de servicios gratuitos (ya saben ustedes a los que me refiero, no me sean quisquillosos), se suma una amenaza más incontrolable: el porno amateur, seamos honestos, arrasa. Y lo que es peor: baja los precios del sector. La pujanza de contenido multimedia casero distribuido gratuitamente o a pagos mínimos está diezmando a las empresas tradicionales que no encuentran la forma de salir del atolladero.
PentHouse ha confirmado hoy el rumor de una posible vía de éxito: ha comprado por 500 millones de dólares Various Inc que bajo este nombre a ustedes no les dirá nada, pero que es la empresa propietaria de Adultfriendfinder, uno de los colosos de contactos eróticos de Internet.
De esta forma la vieja dama del erotismo busca un barniz social, vincular sus contenidos a un servicio que ya ha demostrado que funciona y que, sobre todo, tiene ingresos constantes. Con esta compra PentHouse intenta acercarse a una masa social, la de Various, que cuenta con 260 millones de consumidores, de los cuales 1,2 millones pagan su cuota. ¿El objetivo? Encandilar a los hombres de 18 a 34 años con un paquete completo de oferta sexual que pasa por revistas, vídeos y contenidos online.
Sin duda, en el porno como en el resto, el dinero pasa por las comunidades y los servicios compartidos… Ahora habrá que ver quien triunfa y si se puede sostener una industria renunciando al cobro.
Como propina, recordar que en el conglomerado de servicios de Various hay un portal de citas entre cristianos. Ya saben, al éxito por la sectorialización.