China es una plaza complicada para las empresas occidentales: es un gigante económico en plena eclosión que se ha sumado al mundo capitalista sin perder sus rutinas proteccionistas heredadas del régimen comunista y que, además, se presenta ante el mercado manteniendo sus tradiciones culturales. Si cogemos el ejemplo de Internet podemos ver como la enorme comunidad china se mantiene al margen de las corrientes habituales de la Red: los principales buscadores se pliegan a las exigencias del Gobierno de Pekín para estar presentes en el país y muchas empresas prefieren firmar acuerdos con sociedades locales antes de ofrecerse con su propia marca para lograr penetrar en este mercado. Las principales compañías relacionadas con las Nuevas Tecnologías saben que China va a ser el baremo de su éxito por el tamaño de su mercado y, sobre todo, por la enorme posibilidad de crecimiento que tiene una nación joven con dinero. Pero el desembarco no sólo es fácil sino que se complica por momentos. La agencia oficial de noticias china Xinhua informa de un nuevo logro de sus empresarios locales: en breve se pondrá a la venta el primer ordenador desarrollado enteramente en suelo nacional. Tanto el procesador como el resto de la arquitectura de la máquina han sido ideados y fabricados por ingenieros chinos que, además, han apostado por una distribución de Linux para hacer correr el equipo. Por unos 200 dólares este ordenador ofrece un microprocesador Godson II E, 256 megas de memoria y un disco duro de 40 gigas, una configuración corta pero suficiente para casi cualquier usuario normalito. Este ordenador es fruto de más de cinco años de investigación y de una inversión sostenida y creciente por parte de la Administración Pública China. Ahora, una vez ensamblado, está preparado para copar el mercado local y, posteriormente, desembarcar en el resto del mundo sin atender a los dos gigantes habituales: Microsoft e Intel tienen ahora un nuevo rival al que ir considerando y una confirmación más de que en China no se rigen por las reglas habituales del mundo capitalista.