Ustedes lo saben, aquí no somos muy fans ni de twitter ni de muchas de las cosas que ‘pasan’ en eBay así que entenderán que no podamos dejar de comentar este detallito sociológico.
Andrew Baron, fundador de RocketBoom, ha tomado una decisión cuanto menos bizarra: ha puesto a subasta en eBay su cuenta de Twitter y “todos sus seguidores”. La puja ya supera los 1.000 dólares.
El gesto en si es totalmente rompedor: Baron está vendiendo una porción de su identidad y, sobre todo, está sacando provecho financiero de su base de datos de contactos de confianza, aquellos que siguen su día a día.
Por ahora más de 30 personas se han mostrado interesadas en comprar este jirón de la personalidad digital de Baron. ¿Compraría usted un trozo de alguien?
Me parece un poco espeluznante, no tanto que alguien quiera vender su cuenta, lo que me parece más espeluznante es que haya “personas” dispuestas a comprarla, ciertamente, porque, bueno, yo había visto este fenómeno en cuentas de juegos on line, con los que el jugador que lo compraba era por sus “habilidades/objetos/etc” conseguidos, pero vamos, bastante hay con tener cada uno su vida, como para tener la de otro además…
Siguiendo el ejemplo que citas en tu post, Carlos Mantero también ha decidido vender su cuenta de twitter en eBay por 200€ como precio de salida, como podéis ver y leer aquí. Como ya se ha dicho, para mí lo más impactante de ésto no es que la gente ponga en venta su cuenta (que están en su derecho, aunque si es moral o no ya sería entrar en otro debate), sino que haya gente dispuesta a comprar. Todavía está por ver si el negocio realmente será rentable.
Me parto de la risa! Me parece cojonudo! ;-)
Probablemente lo sepas / sepáis ya, pero Baron finalmente ha cancelado tanto la venta en eBay como el anuncio que puso en Craiglist para el mismo objetivo. Al parecer era una cuenta muy jugosa para posibles spammers.